Fer San y Chispa

Fer San es una mujer multifacética y llena de talento. Es fundadora del proyecto San Rat donde logra que converjan diversas disciplinas artísticas, un día puede estar tatuando en su estudio, al otro haciendo styling, siendo modelo, o participando en algún video musical. Su vida es imparable y su trabajo de admirar, no es por nada que ha figurado como una de las precursoras más talentosas en el mundo de la moda y la cultura según Marie Claire y Vogue.
En Doglove admiramos mucho su trabajo, pero sobre todo admiramos el cariño que le tiene a su perrita Chispa.

Foto: Fernanda Piña

El amor de Fer San por los perros no inició con Chispa, ella y su familia ya habían tenido un perrito antes, un poodle llamado Pipo “fue muy chistoso porque mi mamá es madre soltera y mujer luchona” nos cuenta entre risas “en ese tiempo había sacado su tarjeta y comprábamos todo a 12 meses sin intereses, un día fuimos a una tienda departamental y mi hermano y yo vimos a Pipo, nos gustó y lo compramos a 12 meses, siempre nos gustaba bromear con que ya casi lo íbamos a terminar de pagar” Pipo acompañó a la familia por 17 años hasta que murió de viejito.

La historia de cómo es que entró Chispa a su vida es digna de una telenovela de las más conmovedoras.

“fui víctima de la llamada donación de paseos que ofrecen en el parque México, fui un domingo con mi novio y había un stand de adopción ofreciendo que donaras un paseo, me di cuenta después que era plan con maña, nos dieron a Chispa y me encariñe muchísimo con ella”

Foto: Fernanda Piña

El parecido de Chispa con Pipo fue lo que la conquistó el corazón de Fer San, e hizo que por toda una semana no dejará de pensar en ella, “regresé en la semana para ver si la encontraba y no estaba, porque por lo general los stands se ponen los fines de semana, fui el domingo ¡y ahí estaba!”

Uno pensaría que la historia termina ahí, pero no, para cuando Fer había llegado Chispa ya estaba a punto de ser entregada con sus nueva dueña “cuando me dijeron eso me puse a llorar, mi novio me abrazo, pero fue rarísimo porque solo la había visto una vez”.

Fer ya estaba a punto de resignarse cuando dos semana después mientras estaba en un viaje de trabajo el destino actuó a su favor “recibí una llamada diciéndome que la señora que había adoptado a Chispa le había dado una alergia y que la iba a regresar, y yo era la segunda opción en la lista”.

A pesar de estar de viaje Fer San hizo todo lo posible por quedarse con Chispa, sin lugar a duda fue amor a primer paseo. Uno de los requisitos al adoptar es que vayan a ver tu casa y el espacio donde va a estar el perro, al estar de viaje todo eso comenzó a ser un inconveniente “en ese momento me entró un pánico, porque seguramente iban a pensar que viajaba muy seguido y no me la iban a querer dar” fue entonces cuando Fer San recurrió a su mamá para que pudieran recibir a Chispa, y pasar todas las pruebas, conmovieron a los encargados de la revisión con la historia de Pipo y les aseguraron que la perrita quedaría en una buena familia, desde ese momento Chispa y Fer San son una misma.

Una de sus actividades favoritas es caminar y pasear por el parque México, al igual que visitar restaurantes Pet Friendly como Delirio y Cucurucho Café, ambos establecimientos les encantan porque la comida es deliciosa y son espacios muy amigables para las mascotas, tienen donde tomar agua, y es un punto de encuentro donde Chispa puede convivir con otros perros.

Foto: Fernanda Piña

Chispa y Fer llevan poca más de medio años juntas, y se han descubierto mutuamente, una de las mayores singularidades de la perrita es que es muy agradecida

“siempre quiere ayudar, se nota que lo intenta, siento que es una peculiaridad de los perritos adoptados”.

Uno de sus vínculos más grandes lo encuentran en el temperamento de ambas, Fer San lo define como “tranquilas pero intensas al mismo tiempo” la peor maña de chispa ejemplifica a la perfección a lo que se refiere su dueña, “desde que conozco a Chispa como que llora para sí misma, de repente se queda como pensando y llora, no se si es por algo que vivió de chiquita, pero a veces aunque esté feliz se queda quieta y como que llora pero muy quedito”.

Desde que Fer San adoptó a Chispa ha aprendido muchas cosas, incluso piensa que no fue una coincidencia que se pusiera en su camino, al parecer estar compartiendo tiempo con ella le ha ayudó a reconectar con una parte más sensible que tenía apartada “los primeros meses estaba muy temerosa de cómo acercarme a Chispa, y ella me ha ayudado a abrir esa parte más sensible de mi, me ha vuelto empática y eso era algo que en ese momento no tenía”

Foto: Fernanda Piña

Chispa no solo  le ha brindado felicidad a su vida sino también diferentes enseñanzas, le mostrado otras aristas de sí misma, también a dejar de ignorar sentimientos como el amor, la tristeza,  y aprender a conectarlos, al parecer Chispa se ha convertido en toda una gurú espiritual para su dueña.

Por último le preguntamos a Fer qué le preguntaría a Chispa si es que pudiera contestarle y no lo tuvo que pensar mucho “le preguntaría si es feliz” estamos seguros que teniendo una dueña tan exitosa como Fer San sin lugar a duda se encuentra en un hogar rodeado de felicidad.

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